viernes, 16 de noviembre de 2007

Ripley ¿lo mejor de cinco continentes?

Ante todo, odio a las viejas alegonas. Esos seres que no tienen nada mejor que hacer que mandar a llamar al "Jefe de tienda" cada vez que un vendedor(a) comete un error. Las detesto sobre todo cuando alegan por cosas pequeñas y más aun cuando se quejan de cosas que no pueden remediar los vendedores y que son completamente ajenas a ellos. Sin embargo, hoy fui yo la que mandó a llamar al Jefe de tienda y yo quien escribí una página tamaño oficio en el libro de reclamos.
Espero que el vendedorcito en cuestión esté tan ocioso algún día que googlee su nombre. Sí, Rodrigo Cárdenas, esta es para ti:
Ante todo decirte que cuando una persona compra, lo que tú llamas cliente, debe llevar todo lo que desea comprar y pagarlo en un solo acto. Hoy dejaste que la tipa que venía antes de mi abuela se paseara por toda la sección navideña, marcabas cada cosa que ella elegía y dejabas que ella se volviera a ir. Luego la dejaste bajar por escalera mecánica a la sección de niños. Mi abuela esperó más de media hora a una persona inconciente que se paseaba y paseaba. ¿No la viste la pierna? ¿No viste que tiene una enfermedad crónica en una de sus piernas y que no puede esperarte a TI, grandísimo imbécil, más de media hora parada en una fila? Cuando te increpé me dijiste que fuera a otra caja. Y yo la muy idiota te hice caso, pero todas las cajas estaban ocupadas y por lo demás tu clienta estrella no estaba haciendo algo debido. Es que te repito: Uno elige y paga. Pero no se pone a elegir mientras ya estás pagando y MENOS ir a otros pisos, haciendo una fila interminable tras ella. Pero claaaaro que te va a importar a ti eso si la muy egocéntrica llevaba cerca de 100 mil pesos y eso te beneficia directamente. Espero de todo corazón que tu jefe lea mi queja y te mande el reto de tu vida. En verdad no soy tan mala como para desear que te echen pero ojalá tengas más conciencia con las personas de tercera edad que merecen todo nuestro respeto y que no tenemos derecho a pasarlas a llevar de la manera como lo hiciste tú.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo sí soy tan malo y espero que el susodicho muera en un trágico accidente laboral y le caiga un osito de Ripley (de esos en versión gigante) en la cabezota rompiendo su delgado cuello. Y que cuando la ambulancia se lleve su cuerpo inerte de la tienda, atropelle a la vieja que se paseaba gastando plata tirando todas sus compras al río Mapocho y que dicho río redistribuya aquellas compras llevando un regalo a cada water de cada familia humilde de la ciudad.

Son mis sinceros deseos para esta Navidad.

El-modelo-de-casa-pichara dijo...

Ah, si, me encanta cuando te pones a putear a alguien. Tienes algo que hacer la noche del martes muñeca?

El-modelo-de-náutica.