miércoles, 27 de febrero de 2008

Deus ex machina? O los contra de vivir cerca de una extraña iglesia

Me pregunto (yo, el Sr. Celofán... lo siento, la señora Oruga anda comiendo hojitas en el sur) qué pensarán todos aquellos defensores de este punto de vista (algunas me han jorobado bastante, así que esto es cariñosamente para ellas). La respuesta más lógica: todo esto es un castigo por nuestra pecaminosa forma de vivir o algo así, acción-reacción... no trabaja así la ciencia? Entonces no me moleste.

Jonás no predicó contra Nínive, como Dios se lo ordenó, y zas que se lo traga una ballena por su poco inteligente forma de actuar (evidente, si eres un personaje del Antiguo Testamento te debería quedar claro que no es una muy buena opción desobedecer al Todopoderoso). [Mala]Acción-[mala]reacción. Zeus te tiraba un rayo y Dios te tira una avioneta en la cabeza, o te deja sin agua, etc. Yo prefiero que me parta un rayo, pero solamente es un tema de preferencias.
Así que si vives tu vida según los designios del Señor, te dicen estas a-primera-vista amables señoras, tu vida será color de rosas. Acción-reacción. Y si por casualidad te llegara a suceder un trágico accidente, serás divinamente indemnizado: Consuelo Saavedra, sinceramente apesadumbrada, te brindará fama nombrándote en el horario peak de sintonía junto a una hermosa balada en piano. Si te estás muriendo de sed o estás en la quiebra, no te preocupes porque la gerenta de Líder, movida por la mano del Señor, congelará los precios de los productos básicos. A-R.
Claro, acaso no saben quién es la mano invisible de Adam Smith? Ajá!

Está bien, respeto sus creencias. La verdad vivir bajo este particular punto de vista debe ser bastante reconfortante y lindo, aunque hay que tener paciencia (los que actúan correctamente según los designios de Dios y curiosamente le ocurren cosas malas, al morir pasen por la puerta número dos y tendrán su ticket de entrada directa al paraíso... qué mejor?). Sin embargo, con cortesía les digo a esas señoras que estoy ocupado, que vuelvan otro día y que si gustan pueden dejarme esos lindos folletitos.

En el séptimo capítulo de su historia del mundo, Barnes como la mayoría nota que como en todo el Antiguo Testamento, hay una invalidante falta de libre albedrío... Dios tiene todas las cartas y gana todas las bazas. La única duda es cómo va a jugar el Señor esta vez: ¿empezará con el dos de triunfos y subirá hasta el as, empezará con el as y bajará al dos o las mezclará? Y como con los esquizofrénicos paranoides nunca se sabe, este elemento le da a la narración cierto impulso. Pero no pasa de "un cierto impulso".

En definitiva, le recomiendo a esas dos amables y persistentes (contumaces) señoras que se pasean por mi casa cada dos semanas que se actualicen unos miles de años y que, por último, vayan al Nuevo Testamento. De lo contrario la próxima vez me veré en la obligación de cerrarles la puerta en las narices. Ya saben, acción-reacción.





Pd0: la opinión vertida en esta entrada es de exclusiva responsabilidad de quien la emite, el Sr. Celofán.
Pd1: siento lo latero, pero los comentarios de las "tragedias nacionales" (sí, esas que salen en la tele) que he escuchado hoy me han obligado a reaccionar de esta forma.
Pd1: vuelve pronto Oruga, I wish you were here, besos!

2 comentarios:

Oruga dijo...

Amor:
GET A BLOG!

Anónimo dijo...

GET A WILLY!