domingo, 30 de marzo de 2008

jueves, 13 de marzo de 2008

Tipos de amor ¡Colecciónalos!

Amor casual:
"Quien iba a imaginar que esa mañana en el café
yo iría a coincidir con el milagro,
de pisar el mismo espacio
a la misma hora que tú
y como si esto fuera poco
que tus ojos se fijaran justamente en mi..."
Amor que no es:
"No te enamoraste de mi
sino de ti cuando estás conmigo...
...Tú creyendo que me quieres
yo queriéndote querer..."
Amor docente:
"Que la suma de uno y uno siempre es uno, si se aprende a compartir...
Me enseñaste que una duda pesa más que una razón...
Se te olvidó enseñarme qué hago si no estás tú..."
Amor sincero:
"Quién te dijo que yo era el sueño que soñaste una vez...
...Mi soledad es tu venganza..."
Amor hipérbole:
"Olvidarte es más difícil que encontrarse al sol de noche...
...más difícil que una flor plástica marchita...
...más difícil que una flaca en un Botero...
Olvidarte es recordar que es imposible..."
Amor macabeo:
"Vivir no es estar vivo, vivir pa' mi eres tú...
...Vivo aunque me muero a diario porque tú ya no estás...
...Vivo porque sobrevivo, porque aunque no quiera tengo que cargar conmigo..."
Amor reincidente:
"Y sobre todo que te enteres que apesar de tus errores y los míos aun te amo..."
Amor con paranoico:
"Ella vive conmigo en mi inconsciente...
Ella es dueña de mi pasado y mi presente...
Ella es la mujer perfecta que me construyó mamá..."
Amor cuerpo y alma:
"Deja llenarme de tu desnudez para afrontar los disfraces de afuera de una mejor manera...
Deja llenarme de tu desnudez para vestirme por dentro aunque sea un momento..."
Amor incipiente:
"Dime que no y me tendrás pensando todo el día en ti...
Clávame una duda y me quedaré a tu lado..."
Amor "mi familia te odia, tu familia me odia":
"Me enamoré de ella, qué quieren que quieren que les diga si me enamoré
Se enamoró de mi, qué quieren que le haga si se enamoró
Sé que no he sido un ejemplo pero me enamoré..."
Amor clandestino:
"Mientras yo caliento el banco de suplentes
con la camiseta puesta pa' incluirme en tu futuro...
...Mientras tanto dame un beso atrincherado de esos
que por ser culpables son como agua en el desierto...
...Tómame como al tequila, de un golpe y sin pensarlo..."
Amor cortavenas:
"El problema no es que mientas, el problema es que te creo...
El problema no es quererte...es que tú no sientas lo mismo...
El problema no es el daño, el problema son las huellas...
El problema es que digas, el problema es lo que callas...
El problema no es que juegues, el problema es que es conmigo..."
Amor mestizo:
"Ella no habla inglés
y él menos español...
Ella se llama Teresa
y él se llama John...
Él encontró la manera de que el amor salgo invicto...."
Amor optimista:
"Lo que siento lo guardo en la nevera por si un día decides regresar...
Lo que siento será cuestión de tiempo para que ver si se queda o se va..."
(Des)amor:
"Hay que tener presente que el estar ausente
no anula el recuerdo
ni compra el olvido
ni nos borra del mapa
El que tú no estés no te aparta de mi..."
Amor diferente:
"Tú caviar y yo tortilla, quién diría
Yo trovador y tú estudiante de economía
Parece que el amor no entiende de plusvalía..."
Amor nostálgico:
"Charlo de política con tu cepillo de dientes...
...Realmente no estoy tan solo,
sola tú que estás conmigo, y no te fuiste contigo...
...Cargaste con el cuerpo pero no con el recuerdo y
el recuerdo está conmigo..."
Amor moribundo:
"Se nos muere la magia, la pasión, la locura,
....Se nos mueren los sueños, los versos, los besos...
...Amor quítame sólo una duda,
si eres tú el que se muere o soy yo el que te mato..."
Amor enfermizo:
"Amarte a ti me hace sufrir ¡qué buena suerte!
para acordarme de que existo y de que siento
para tener en que pensar todas las noches
para vivir...
Amarte a ti es un veneno que da vida...
Es lo mejor de lo peor que me ha pasado..."
Amor impuntual:
"Tú ibas con él, yo iba con ella,
jugando a ser felices por desesperados,
por no aguardar los sueños, por miedo a quedar solos...
...Nos reconocimos enseguida pero tarde,
maldita sea la hora que encontré lo que soñé...
...Confundiendo amor con compañía..."
Amor inconcluso:
"Entretanto que tengo no encuentro razón suficiente pa' olvidarme de ti,
de tu mano pequeña diciéndome adiós esa tarde de lluvia en San Juan,
de los besos que llevo conmigo que son sólo tuyos y nunca te di..."
Amor verdadero:
"...Usa mis manos para hacerte una escalera, hasta las nubes y volar a donde sea...
...Miénteme un poco para manternerme atento...
...Dame tu risa para los tiempos en veda...
...Quítate el peso de los besos que te sobran...
...Dame tu llanto para llorarlo contigo...
...Salva mis manos con el roce de tu espalda...
...Dame lo que quieras darme, quítame lo que tú quieras..."
*Los trocitos de texto son canciones de Ricardo Arjona.

viernes, 7 de marzo de 2008

A ti

¿Por qué será que cuando a uno se le hace mierda la vida se pone a escribir tan bien?
He estado leyendo las columnas de Cristián Warnken tras la muerte de su hijo. La última, que si no fuera por mi novio me la habría perdido porque ese día no leí el diario, fue la que me pareció mejor. Aquí se las adjunto para que puedan leerla:
A TI

A ti que lees estas líneas, que estás bajando por una de las tantas autopistas de la ciudad en esta mañana de marzo o, tal vez, estás en un vagón del Metro -con la mirada extraviada, como todos los que viajan a esta hora-, o paladeas el primer café y recorres distraído las páginas de este diario, buscando algo que no sabes qué es. A ti, que llevas a tus hijos al colegio y que acabas de no escuchar una pregunta que te hizo tu hija más pequeña, porque estabas pensando en otra cosa. A ti, que acabas de salir de la ducha y te ves un instante en el espejo. A ti, que pasas rápido a mi lado y casi me empujas y no me ves. A ti, que -con apenas 18 años- te levantas con el tedio pegado en el alma y te enchufas al computador para no abrir la ventana de tu pieza que da al jardín. A ti, que miras a tu marido todavía dormir a tu lado, y ves su nuca y su piel gastada, y sientes en el centro de tu pecho un hueco, la sensación de un cansancio del que quisieras huir a miles de kilómetros de ahí. A ti, que estás comprando el pan sin emocionarte con su olor y su temperatura. A ti, que entraste al cajero automático y descubriste que el saldo de tu cuenta era negativo, y sientes miedo, rabia, angustia. A ti, que acabas de dejar a tu niño en la sala cuna y te fuiste sin cantarle esa canción "que a él tanto le gusta". A ti, que acabas de entrar en la oficina y te dispones a iniciar un día igual a todos los días, trabajando sin amor por lo que haces, como pieza de un engranaje que te devora.
A ti quiero agarrarte de la solapa, del brazo -con respeto, pero con fuerza-, a ti quiero detenerte en tu carrera loca y decirte lo que tal vez nadie te ha dicho nunca, porque no se enseña en los colegios ni aparece en los diarios. Yo no soy nadie para quitarte cinco minutos de tu atiborrada y desesperada agenda, soy uno más entre los millones que bajan esta mañana a comenzar un día más en la ciudad. Entonces, ¿por qué habrías de desconectarte de tu "iPod" o apagar tu celular para escucharme? Pensarás acaso que soy un predicador más, un vendedor de seguros, o alguien que quiere robarte a plena luz del día. Sé que me mirarás con recelo, con molestia, con desconfianza.
A ti, que me oyes pendiente de tu reloj, quiero decirte, antes de que desaparezcas devorado por la multitud: "El hombre es desgraciado porque no sabe que es feliz. ¡Eso es todo! Si cualquiera llega a descubrirlo, será feliz de inmediato, en ese mismo minuto. Todo es bueno".
¿Y eso era todo? -me dirás-. Sí, y te digo: todo lo demás, fuera de eso, es nada.
Si te he agarrado de la solapa y te he abordado a esta hora de la mañana de este jueves que escribo es para decirte que eres feliz y no lo sabes. Y que eso que te dije lo dijo una vez un hombre como tú, que se llamó Dostoyevski. Y yo, ¿quién soy para hablarte así, para entrar en tu privacidad y leerte la cita de un ruso que no conoces? Yo soy el muerto. Yo estoy muerto, tú estás vivo.
¿Muerto tú? -me dirás-. ¡Pero si puedo tocarte y verte y oírte!
Sí, pero estoy muerto. Yo me levantaba en las mañanas como tú, prendía la radio como tú, paladeaba un café como tú, miraba distraído las primeras nubes en el cielo, y llevaba a mi hijo al jardín, y no sabía que era feliz, que estaba vivo. No lo sabía, como tú no lo sabes, como no lo saben tantos que no pisan con placer las primeras hojas del otoño, que no se detienen a ver los primeros rayos de luz colarse por la ventana para entibiar la piel del o la que duerme todavía a tu lado.
Pero esto, en realidad, no me lo enseñó Dostoyevksi, sino mi pequeño hijo Clemente, un niño como millones de niños que en este momento son llevados al colegio, un niño que me hizo una pregunta que no escuché una mañana de un jueves como hoy. ¡Eres feliz y no lo sabes! Eso es lo que enseñan los niños que mueren, eso lo aprendemos de un golpe los que morimos con ellos, eso es lo que los vivos como tú no pueden escuchar.
[Cristián Warnken, 6 de marzo de 2008, El Mercurio]

Microcosmos + Radiohead.


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miércoles, 5 de marzo de 2008

Voy a ser tía






















Creí que lo más emocionante que me pasaría en la semana sería haber terminado el séptimo Harry Potter. Pero no, resulta que mi hermana me dio la bella noticia de que "se pondrán en campaña". Okay, técnicamente no voy a ser tía en 9 meses más, pero podría comenzar a ser una potencial tía en cualquier momento. Se siente rarito. Creo que cuando me comuniquen que voy a ser tía 100% oficialmente lloraré. Ya le pedí a la futura madre que me enseñe a mudar. Es algo que nunca he podido hacer en mi vida. Me da mucho asco, lo confieso. Ni siquiera he podido mudar a mi hermano menor (Baltazar, de 3 años). Gracias a Dios ya dejó los pañales así que me salvé. Pero veamos, si voy a ser madre en algunos años más con alguien debería entrenar, ¿o no? Además mis servicios como baby sitter ya fueron requeridos, por tantas idas a buscar al aeropuerto que debo a los futuros padres. Así que esta sobrina o sobrino será mi conejillo de indias.

Hoy fui al supermercado y pasé por la sección ropa. Okay, la ropa del supermercado no es muy bonita pero cuando vi la ropa de guagua quería comprar todo. Me afloró todo el instinto de tía primeriza.