martes, 24 de junio de 2008

Carmen Corena, una joya del pacífico

Hace un par de fin de semanas, a propósito del "día del padre", nos juntamos como cada domingo a almorzar en casa de papá. Me contó que hace unos días se había pegado una escapada al Cinzano. Me mostró un CD que compró en la aventura y sonaba tal cual como recordaba la primera vez que fui.
Fue hace varios años que conocí el Cinzano y nunca más fui. No es que no haya querido, simplemente las veces que he estado en Valpo nuevamente no me han dejado tiempo para volver ahí. Recuerdo que debo haber tenido unos 15 ó 16 años y después de cenar en el Turri, papá dijo que no nos podíamos ir a dormir sin ir al Cinzano. Yo estaba muerta de sueño y la verdad es que tenía la panza llena. Ir a comerme una chorrillana no me hacía mucha gracia en la madrugada.
Cuando entramos al bar me quedé pegada mirando la cantidad de copete que había en las repisas, ¡Santo Dios, aquí chupa todo el puerto!
Ya instalados en nuestra mesa me pedí un helado porque apenas podía tragarme el aire viciado del cigarro que no se escapaba por ninguna parte de ese local. Después de quejarme un rato, me percaté que había una banda de gente ya mayor tocando. Se me olvidó todo, se me olvidó el humo, el sueño, el ardor de la garganta, la molestia en los ojos, los cantos de los comensales: TODO. Me quedé mirando y escuchando al grupo hasta que nos fuimos. Por mi, no me iba.
Esta entrada a propósito de la muerte de Carmen Corena (Bertina Campusano). Justamente le pregunté a papá ese fin de semana qué pasaría cuando alguno de ellos muriera. Me respondió que seguramente el Cinzano moriría con ellos y por eso estaba contento de haberse comprado el CD porque seguramente ya pronto nos irían dejando uno a uno.
Ahora leo sobre ella y me entero de que pretendía grabar un disco de solista. Una pena que no haya podido ser. ¿por qué nadie se preocupó de hacerlo antes? ¿por qué el mercado es tan injusto que tenemos niñitas explotadas de 5 años cantado tonterías en vez de mujeres con casi 50 años de trayectoria?
La semana pasada papá me pasó a buscar para llevarme a la U. Nos fuimos escuchando el CD. Me prometí que volvería al Cinzano antes de fin de año. Demasiado tarde.

2 comentarios:

presiento que sería casi todo... dijo...

Estimada:

No sabes cuanto representan tus palabras no solo a mi, sino a la comunidad bohemia que vivió y murió ahogado en las penas y en as victorias y los fracasos porteños.

Es que este bar tiene aroma a pasado, a desamor, a triunfos lejanos, a olvido. El peso de la "historia" (que es como la historia de los sin nombre, de los marineros que van a morir al mar y que son olvidados, de las putas abandonadas a su suerte, de los viejos que viven de lo que dejan las olas, de los gatos de puerto, de todos los que no tienen más voz que la que les da por piedad la noche porteña) se respira tan a fondo, que pareciera que compartiésemos esa tristeza. Es una sola voz, soberbia, impenetrable, escudado en muchos casos por el alcohol y "los malos hábitos".

Mucha frase poética para un bar que cobra caro (los lujos de la globalizacion, paseo obligado de turistas de todas partes del mundo). Pero, quiéranlo o no, el recuerdo es imborrable. Sobretod ocuando la propia Carmen me hizo sentarme en su mesa, y me preguntó que tipo de música era la que yo cantaba (es cierto, me intenté hacer el lindo con ella). Cuando me contaba su tristeza al saber que su hijo que no encontraba trabajo. Cuando me dedicó "Alfonsina y el mar"...


Hoy, tras la muerte de la Carmencita, me quedan dos cosas que ella, y el Cinzano, me enseñaron: Primero, que la desesperanza, el fracaso y la pena no son sino medios (o justificaciones) para enfrentar la soledad en compañía (y que mejor compañía que los marineros borrachos, las putas risueñas o los gordos gatos de puerto). Y segundo, que la vejez es la etapa más difícil de sobrellevar en un país que se olvidó de los viejos. Y si no, que lo digan los cantores del Cinzano...



PD: Todavía no inauguro este blog (de hecho todavía no se como ocuparlo). Espero hacerlo pronto

un abrazo

Fredes

Oruga dijo...

¡Fredes! y hoy te reté por fumador, tenías carita triste :(
No sabía que conocías el Cinzano.

Yo sólo la vi una vez y no pestañee en toda la velada.

Después de Carmencita, eres mi
cantante popular autodidacta favorito :)

Bellas palabras las tuyas, podrías partir tu blog con ellas :)

Un abrazo para ti también !