martes, 29 de julio de 2008

Batman II

El día que fuimos a ver Batman al cine yo tenía algún sentimiento de culpa porque me iba 5 días a Miami y papá me había avisado hace un par y mi novio tenía la típica cara de, rayos te voy a extrañar. Okay, ustedes pueden pensar lo que quieran de él, de mi, de ambos. A mi no me puede importar menos.
La cosa es que tras ver la película, ese día, me metí a la zona.cl. Una página que solía visitar cuando aun escribía Pepa Valenzuela y los Copanos. Hoy la visito cada vez menos pero a veces leo los comentarios de cine de Hermes. Cuando leí el que escribió sobre Batman coincidí con él en varios puntos. Al llegar al final de la crítica me di cuenta que había un concurso. Si dejabas un post concursabas para ganar un pack de Batman con afiche, polera, llavero y carpeta. Okay, yo la verdad es que fanática no soy pero pensé que sería un lindo regalo para mi novio. Postee con convicción de que mi post mamón podría ser ganador.
Cada día que pasaba miraba mi correo a cada rato y jamás aparecía el correo de la zona que tanto esperaba. Llegó el miércoles siguiente y Hermes volvió a escribir otra crítica. Pensé que había perdido. Busqué la crítica de Batman y ni rastros de los ganadores, comprobé que había 800 posteos concursando y más pena me dio.
Este viernes me junté con las amigas del alma a comer y conversar. Cuando se fueron a eso de las 9 miré mi correo y había recibido un mail de la zona. ¡No lo podía creer! La lata es que estaba destinado a 10 personas y decía: "los primeros 5 que respondan este correo se llevarán un pack". Rayos, lo habían mandado 4 horas antes. Pensé lo peor pero respondí pensando que nada perdía.
Hoy recibí respuesta: tengo que ir a buscar mi premio, su premio.

viernes, 25 de julio de 2008

Te di mi corazón y tú lo regalaste

Días difíciles. Tengo una amiga que adoro con pena. Se fue a la cresta un amor que se prolongó por más de 2 años. Es triste cuando eso pasa, nos da lata a todos los que estamos alrededor. Pero es más penoso todavía cuando las cosas terminan porque uno decide mirar para el lado.
Estoy hasta la coronilla de que la gente no se tome la vida en serio. ¿Es tan difícil entender que el actuar de uno puede cagarle la vida a otra?
Justamente mientras escribo Amaia me canta el título de esta entrada "te di mi corazón y tú lo regalaste", ¿qué chucha les pasa, hombres y mujeres? ¿No se dan cuenta que cuando uno tiene una relación seria carga con los sentimientos de la otra persona?...Cada actitud, cada palabra, cada omisión tiene un efecto importante en el otro. ¡Demonios! Se trata de la persona que dices amar, no del cajero del banco. Weón, hasta mi perra es más fiel que un hombre.
Estamos hablando de una chica inteligente, guapa, más que simpática, dulce y buena persona...y así le pagan. ¿Qué mierda tiene el tipo en la cabeza?..no sé. Sólo sé que años después van a tu casa a visitarte sin avisar, te llaman por teléfono e incluso te piden ser amigos por facebook.
Qué pena sus vidas, años después se dan cuenta que el valor que tenía esa persona.
Eso es lo peor de todo, que se arrepienten. Y digo lo peor porque cuando uno daña de esa forma el corazón de una persona ya no hay vuelta atrás. Digamoslo con todas sus letras, las segundas partes nunca son buenas, y en estos casos incluso son indignas.
Lo peor de terminar, fríamente analizándolo, radica en el amor propio. Es desastroso el efecto. Claro porque una se siente fea, sin valor, insignificante. Lo peor: uno se siente tonta. El cerebro hace un catálogo de momentos estúpidos que jamás uno habría hecho si no hubiera estado enamorada. A cada momento viene el cuestionamiento ¿¡Por qué hice eso!? Una se siente la más tonta de las tontas.
A propósito de la paridad, ahora me canta el grupo líbido "recuerdo, recuerdo, recuerdo, en esta habitación, tus labios, tus besos". Esa es la fase rancia. La que nadie quiere vivir y la que se traduce en el paradigma del masoquismo. Recordar como idiota cada momento, cada lugar, cada sabor, con exactitud. Y asociar, asociar, asociar, y llorar y llorar y llorar. ¡Rayos! "Como dueles en los labios, como duele en todos lados!
Las dos veces que he terminado lo decidí yo. Si claro, porque no me quedó otra. Lo que pasa es que hay una clase de hombres que son incapaces de ponerle punto final a las relaciones. Una lo tiene que hacer casi por instinto. Como sea, esas dos veces lloré una tarde y me calmé. ¿Un pelotudo merece más lágrimas que las de una tarde? Respuesta: OBVIAMENTE QUE NO.
Claro porque una se enamora del tipo tierno, simpático, comprensivo, blablablabla ese hombre que YA NO EXISTE. Quedarse pegada con la imagen de lo que fue es fatal. Claro porque uno sigue enamorada de alguien que se transformó en otro. Es inútil, una pérdida de tiempo y de suspiros. Hay tanto muchacho bueno allá afuera. Es cosa de abrir el corazón nuevamente. Y sé que es muy difícil volver a creer pero para mi es la clave de la vida. Nunca dejé de creer y pretendo no dejar de hacerlo.

domingo, 20 de julio de 2008

Batman


Esta entrada va especialmente para mis amigos seudointelectualoides.
Sólo una cosa: hagan como yo, sáquense los prejuicios y vayan a ver Batman.
No sean fomes, por una vez en la vida dejemos el cine arte de lado.
Son sólo unas lucas y 2 horas y media de sus vacaciones, ¿es mucho pedir?

miércoles, 16 de julio de 2008

El Fin

No, no asiduo lector...no se confunda. Este NO es el fin de este blog. Aunque sí es el tema que nos convoca hoy.
Siempre he odiado los finales tristes, que por más que sean los más fidedignos, son los de gusto amargo y de lento digerir.

Cada vez que pienso en el fin de algo me viene la nostalgia por anticipado. Así que como ya me había tragado toda la nostalgia unos días antes, por fortuna, hoy no me dio por llorar en la cena de fin de ciclo de civil.

Digámoslo con todas sus letras, soy una pendeja. Y como tal, me encariño fácilmente con los seres que están a mi alrededor, me cuesta encontrar cosas realmente malas en la gente.
Así fue como en civil II, primer semestre de segundo año de la carrera arribé al curso de civil del profesor Tapia. Al principio, como todo buen profesor, sacó garras para demostrarnos que la cosa no era chacota. Un par de semestres después ya teníamos un lugar en su corazón y recordaba nuestros nombres a la perfección.
Me encariñé con él de inmediato. Es que siempre he tenido un cariño entrañable hacia los profesores que la mayoría de la gente odia. Así fue como muchos desfilaron por los civiles de Tapia y, como dice él, algunos murieron...otros simplemente se fueron. La gente tiende a confundir el ser estricto con ser mala onda, el ser puntual con ser estructurado (rayando en lo cerrado), el ser directo con ser pesado. Una de las virtudes que le concedo al Colegio Alemán es haberme enseñado a no confundirme.
Ser tan cabra chica como yo tiene una cualidad que no quiero perder. Casi nunca dejo de creer en la gente por anticipado. Siempre les doy una oportunidad, es así como no me dejé llevar por la primera impresión y agradezco el hecho de que él tampoco se dejó llevar por la primera impresión que le dimos nosotros.

El profesor Tapia fue lo más cercano a profesor jefe que hemos tenido. Para los que no saben tuvimos 5 civiles con él (acto jurídico, obligaciones, bienes, responsabilidad civil extracontractual y familia). Imagínense lo que es compartir con un profesor 3 veces a la semana durante 5 semestres. Díganme si no es como para encariñarse. Pues bien, como el fanatismo es una de mis características, prácticamente, le tengo un altar junto a Andrés Bello y le prendo velitas.
Hoy fue la cena de despedida del ciclo, y como todas las despedidas tuvo su cuota triste. Me refiero a los discursos finales que si bien a ratos me empeñaron la mirada no me hicieron derramar lágrimas. Resulta que en el fondo estoy feliz. Y feliz por varias cosas...de partida por haber sido alumna de este gran profesor, por haber leído todos los textos que leí y tener una visión tan amplia del derecho civil gracias a ello, feliz de haber compartido con mis compañeros queridos este ciclo y feliz por haber encontrado el camino.