domingo, 14 de febrero de 2010

A m o r


He llorado por la emoción de tenerte y he llorado por el sólo pensamiento de perderte. No me canso de mirarte y tú te inquietas, no sé por qué. Amor, me encantas, representas la felicidad, veo en ti mi felicidad, ¿cómo voy a dejar de mirarte?
Me das todo lo que necesito para ser feliz. Si no, ¿cómo explicar que ante alguna pregunta sobre la felicitad seas tú quien se viene a mi mente?
Eres la encarnación del príncipe azul que siempre tuve en mi mente desde pequeña. Eres un sueño, mi sueño. Eres la incondicionalidad, la confianza, la lealtad, la amistad, el amor, la pureza, la esperanza, la originalidad, la perspicacia, la protección y la verdad.
Esto es simple, yo no puedo ser de otro sino tuya. Quiero estar contigo, para siempre, en esta vida y en las que siguen. Estoy llena de amor, me llenas de amor...